Correo
Clasifica todo lo que entra, responde lo rutinario, prepara borradores de lo delicado y escala lo urgente.
Un agente no solo conversa: lee lo que entra, entiende qué es, prepara la respuesta y ejecuta el siguiente paso. En nuestro grupo llevan meses atendiendo el correo de varios negocios, con supervisión del equipo.
Un flujo real: la bandeja de entrada
Así trabaja el agente de correo de nuestro grupo desde hace meses.
Clasifica todo lo que entra, responde lo rutinario, prepara borradores de lo delicado y escala lo urgente.
Lee facturas, presupuestos, contratos o partes, extrae los datos y los mete en tu sistema.
Cualifica leads, prepara propuestas con tus tarifas y hace el seguimiento sin agobiar a quien ya respondió.
Responde dudas del equipo sobre procedimientos, tarifas o stock consultando tu propia documentación.
Qué hace solo, qué deja para aprobar y qué escala: lo decides tú, y todo queda registrado.
El agente encaja con tus automatizaciones: lo que decide, dispara el siguiente paso del proceso.
Elegimos UNA bandeja: correo de ventas, soporte o entrada de facturas.
Catálogo, tarifas, políticas y ejemplos de respuestas buenas.
El agente propone, tu equipo aprueba, y afinamos con los casos reales.
Lo rutinario pasa a automático; lo importante sigue pasando por personas.
Un agente de correo es probablemente la automatización con más retorno. Cuéntanos tu caso y te preparamos una prueba con mensajes reales.